martes, 30 de octubre de 2007

Andres Aguirre Lynch

Escribe : Blasco Bazan Vera

Es escritor nació en Salaverry, Trujillo, La Libertad, Perú, el 29 de noviembre de 1936.
Hijo de Luís Aguirre Huamanchumo y Ricardina Lynch de Aguirre. Su inquietud intelectual la demostró desde muy niño. Fue un excelente alumno tanto en la primaria como hasta culminar sus estudios superiores. El año 1974 junto a Manuel Álvarez Haro publican sus inquietudes en un libro titulado con el nombre de “Chunas”. Andrés, publicó diez poemas adornados de una belleza sensitiva. De calidad literaria. De dominio del lenguaje. De profundo amor a la naturaleza. No era para menos. Este poeta, codeado con lo mejor del intelecto trujillano no había dado a luz, hasta ese momento, un libro de su creación. “Chunas”, que no tiene la atracción de un papel bueno o carátula graciosa, aparece como un homenaje que el hijo hace a su pueblo con motivo del 104° Aniversario de la Fundación de Salaverry. Basta esa cantidad de poemas para darnos cuenta que Aguirre es auténtica vena de creación.

Fojeando a “Chunas”, aparece un título interior denominado “Resaca” que es el título general de la decena de poemas que Andrés obsequiara en ese momento al público lector. Allí le canta al muelle, a la gaviota, simula un nocturno en el puerto, mientras en su aposento siguen descansando otros versos esperando el momento de asomar. Y ese nacer llegó el año de 1994 con su hermoso libro “Aristas del Silencio” y que bien vale el nombre pues Andrés supo esperar el momento de darlo a luz como él mismo dice “Esta obra debió aparecer en 1963”.

Circunstancias adversas frustraron su publicación, no obstante encontrarse en prensa. Pero, al fin salió y para alegría de Andrés el libro viene dividido en dos secciones. La primera, llamada “Arista del Silencio” y la segunda “Las noches junto a tu ausencia”. Toda la poesía de su libro es ganadora junto a la de Manuel Ibáñez Rossaza y Gerardo de Gracia Velásquez, de los Juegos Florales promovidos en ese año por la Universidad de Trujillo.

Aguirre es grato y veraz con su prologuista el notable escritor trujillano Wilfredo Torres Ortega quien en agosto de 1963 le brindó una notable apreciación. Wilfredo, no logró saborear lo que años después, Andrés, publicó, enalteciendo a Torres Ortega, al no quitar ni agregar un ápice de palabras a las ya vertidas sobre el libro “Aristas del Silencio” que aquel le hiciera.

La poesía de Aguirre está cargada de sonora entonación. Un poema musicalizado es de grata lectura por la diafanidad que porta. Andrés Aguirre es severo en laborar un poema e incrustarle el ritmo y la música tan necesarios para degustarlos con amplitud. Usa de lo dubitativo no para manifestar impotencia o hasta perplejidad sino como recurso para dejar entenderse mejor. El amor no escapa a toda alma sensitiva menos en la de Aguirre y es allí donde se yergue con plenitud. La poesía de este autor es cuajada, no ostentosa, por lo que permite brindar sus sentimientos con llana claridad. Su poema Nº VIII, Pág. 33. Así nos lo demuestra al decir:

Las olas. / El mar. /Tú. Nuestro silencio./ La hora había llegado. /Noche. /Nuestra esperanza absorta. /Tu silencio. /Pequeña: Ya no somos los mismos; /sin embargo, /desde el piélago/ un tiempo nos reclama. / ¿Tiemblas? /Entre la arena el eco /es una angustia /que recoge tu nombre /a flor de ausencia.

Andrés Aguirre Lynch recibió el grato pedido familiar de recopilar toda la poesía escrita de Wilfredo Torres Ortega. Aguirre cumplió con creces y el año 2005 el mundo intelectual pudo gozar de la prosapia literaria de Torres, el “Poeta del Mar”.

Actualmente el poeta y escritor Andrés Aguirre Lynch desempeña la docencia en una universidad de la ciudad de Trujillo.